Ya despertarás Ya aprenderás a tomar en tus manos la leche y la miel Ya correrás por entre las piernas de todos en la caravana hacia la fiesta Ahora duerme. Ya abrirás los ojos Ya harás los amigos con los que cantarás otras canciones Ya me pedirás que te muestre qué hay dónde la luz falta Ahora déjame arrullarte. Ya te irás de aquí Ya abrirás camino para que los zagales que hoy ríen sean pastores de los que lloran Ya podrás repartir tu chocolate y tu pan a los que te escuchen con tanta hambre. Ahora vamos a arroparte. Ya harás nuevas todas las cosas Ya perdonarás lo imperdonable Ya cederás todos los puestos de la fila para ir uno por uno limpiando los pies de todos Ahora besaré tus manos aún intactas. María mira al cielo, ya rasgado, y comprende que Yavé mismo está entre pajas, frente a sus ojos, y que toda la ayuda que hoy necesita, es que le canten una canción para dormir.